Ley de Mortinato: Una deuda pendiente

Eugenio Canales Canales, Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Región de Aysén

Poder nombrar a los bebés fallecidos es un avance en la humanización de la pérdida reproductiva para las familias, pues implica visibilizar la corta vida que sus hijos tuvieron y poder tener el recuerdo con nombre si así lo desean. Esto es lo que busca la Ley Mortinato, iniciativa presentada el año pasado por el Presidente Piñera bajo el lema “Tu nombre es mi Recuerdo”, y que permite a los padres dar un nombre a sus hijos que mueren antes de nacer.

Dicha iniciativa legal, permitirá crear un registro civil, nacional, especial, para que los padres que así lo deseen puedan inscribir el nombre, los nombres, los apellidos de sus hijos fallecidos y no nacidos, individualizando su sexo y también el nombre del padre y de la madre, situación que hoy no es posible, puesto que el Registro Civil no permite esta inscripción, es más  en los documentos legales para sepultación y otros trámites, aparece consignado el hijo fallecido como NN.

Respecto a los avances, la  semana recién pasada, el Senado votó en sala la idea legislar sobre el proyecto, en segundo trámite, que modifica la ley N°4.808, que Reforma la ley Sobre el Registro Civil e Identificación, para establecer un catastro nacional de mortinatos, es decir, de los bebés no nacidos y facilitar su individualización y sepultación.

Esta iniciativa que recoge una sentida demanda de la sociedad civil, ve con esperanzas la aprobación de este proyecto, al no encontrar ningún obstáculo objetivo que impida que prospere, mientras que su concreción tendría un efecto protector y reparador para tantas madres y padres cuyas decisiones y duelo merecen ser respetados.

Actualmente, el proyecto de ley se encuentra en segundo trámite constitucional y volverá a la Comisión de DD.HH., Nacionalidad y Ciudadanía del Senado; donde puede recibir –o no– indicaciones, para volver nuevamente a la sala para su votación en particular.

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