Cuando la Naturaleza se encuentra con la Sociedad, o viceversa (Cochrane, abril 2019)

Laura Sánchez Jardón, Ecóloga, Proyectos SIB-Aysén, Hongusto y Laboratorio Abierto de Ciencias Subantárticas. Centro Universitario Coyhaique, Universidad de Magallanes

Nuestro ambiente es complejo. Dinámicas naturales (como ciclos del agua, los nutrientes o de vida de las especies) interaccionan con dinámicas sociales (como la colonización o el afán de progreso) constantemente, en todas partes. A veces la sociedad desconoce esas dinámicas naturales, de las que dependen intrínsecamente actividades económicas y nuestro bienestar y, en última instancia, nuestra supervivencia. Quizás por eso a veces la naturaleza no responde como la sociedad espera o necesita. Cambios climáticos y de uso, contaminación… ¿Cómo afecta la minería, salmonicultura, ganadería, incendios, manejo de ecosistemas a esas dinámicas? Colapsos ambientales sobrevienen sin que sepamos bien porqué. La sinergia entre ciencias naturales y sociales, llamémosla transdisciplinariedad, parece ser el enfoque adecuado para analizar y lograr adaptarnos a nuestro ambiente complejo.

En Aysén aún es patente la crudeza de este encuentro: a diferencia de otros lugares del mundo, aquí hace menos de 100 años que el impacto humano en la naturaleza aumentó su intensidad, al nivel de sociedades, digamos, industrializadas. En particular, los bosques de caducifolios (dominados por lenga y/o ñire) aún reflejan el impacto de los grandes incendios de principios del siglo XX, dando origen al complejo paisaje biocultural que observamos actualmente en los alrededores de Coyhaique o Cochrane. El impacto fue intenso y muy lenta la recuperación del estado original, pero no muchas investigaciones científicas se han centrado en estudiar su biodiversidad, funcionamiento ecológico y respuesta a perturbaciones.

Hace falta investigación, siempre, pero podemos comenzar con lo que ya se sabe, que no es poco. En el Encuentro Ciudadano que se está celebrando en Cochrane estos días (10 al 14 de abril), en torno a la biodiversidad y usos múltiples del bosque caducifolio de Aysén, invitamos a estudiar, preguntar y reflexionar sobre el impacto humano en la naturaleza. Lo analizaremos desde diversas disciplinas con Roy MacKenzie, Microbiólogo y Ecólogo; Eduardo Muñoz, Biólogo; Lorna Moldenhauer, Ingeniero en alimentos; y desde las ciencias sociales, Felipe Soza, socioeconomista y Miguel Troncoso, sociólogo. Nuestro enfoque es transdiciplinar no solo porque sea un grupo variado de profesionales, sino porque integramos sus disciplinas: en las seis actividades que hemos preparado se propone el estudio de dinámicas naturales y sociales, simultáneamente.  

Como actividad en terreno del Prototipo de Laboratorio Abierto de Ciencias Subantárticas, proyecto financiado por el Gobierno Regional de Aysén, las actividades consideran dos áreas de conocimiento: Biodiversidad y Química de Productos Naturales. En esta ocasión se caracterizará la biodiversidad local con énfasis en briófitos (musgos y hepáticas), líquenes y hongos; así como su rol en los ecosistemas y cómo les han impactado los incendios. Se explorará el potencial de uso cotidiano que brinda esta biodiversidad, como los productos forestales no madereros, en esta época del año callampas de pino o manzanas; así como los efectos a largo plazo de los incendios en la naturaleza y la sociedad, a propósito del que ocurrió recientemente allá.

Invitamos a la comunidad de Cochrane a asistir y participar en todas las actividades, son gratuitas y para todo público; así como, en general, preguntarse, aprender y colaborar con iniciativas de ciencia ciudadana como ésta. Más información e inscripciones: laboratorioabierto@umag.cl.

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