Empoderadas

Hace mucho tiempo que Latinoamérica no se unía para marchar por una sola bandera, la del 8M, del reconocimiento de los derechos de las mujeres, la igualdad y su presencia en la sociedad. Un ejemplo de movilización que a diferencia de otras, no presentó desmanes, unió a hombres y mujeres y al menos en Chile, fue un ejemplo hasta de limpieza por las calles. Y es que sin duda, dejó a muchos sorprendidos la alta convocatoria con la que se contó para marchar en un año más de la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, un día más que en lugar de celebrar, fue una fecha para recordar a quienes dejaron huella en la lucha, así también dar fortaleza a quienes hoy han decidido continuar en el legado, en una huelga que unió a grandes y chicos, familias enteras, jóvenes, mujeres adultas, y a todo quien entiende que la causa no es superficial y que tiene grandes e importantes temas de fondo.

En Santiago, colapsó todo; estiman que más de 190 mil personas marcharon y sin duda, es un llamado de atención para las autoridades, a los Estados y a la sociedad en general, que ha dormido durante más de 100 años desde los primeros movimientos feministas y de igualdad, que nos demuestran con cifras rojas, que poco o nada se avanzó y que en pleno siglo XXI, las mujeres siguen bajo la sombra, sin brillar como debe, sin ser reconocida su importancia y su voz sobre sus derechos.

En Coyhaique, también se hizo historia; desde hace mucho que más de 2 mil personas no se juntaban, muchos sin conocerse, para replicar una movilización que estuvo llena de color, de mensajes, de ánimos de lucha. Lo que sigue ahora es que esta marcha no sea olvidada, al contrario, que el mensaje siga creciendo y la voz se fortalezca para que por fin las mentes se abran. Entendamos que todos somos iguales y merecemos alcanzar nuestros derechos.

Related posts