Pese a quejas y dudas de postulantes y usuarios: 15 mil recambios de calefactores es la nueva meta para Coyhaique que impulsa el Ministerio del Medio Ambiente

Por Patricio Araya González

A poco andar, el programa de recambio de calefactores implementado por el gobierno –cuyo objetivo es disminuir los alarmantes índices de polución atmosférica en la ciudad de Coyhaique, producto de la combustión de leña húmeda– ha ido generando adeptos y detractores; buenos y malos comentarios.

Dicotomía entendible en el marco de un profundo y esperado cambio cultural en curso, donde un antiguo sistema –muy arraigado en la idiosincrasia patagona, como es el consumo de leña para calefacción y cocción de alimentos– comienza a ser reemplazado por uno de mayor tecnología, que funciona a base de otros insumos de ignición, como son la parafina y el pellet.

En esa dialéctica de lo antiguo y lo nuevo, ya es común escuchar diversas quejas o aprensiones de quienes, no obstante haber sido beneficiados por el programa de recambio de calefactores que lleva adelante el ministerio de Medio Ambiente, mantienen ciertos reparos con la iniciativa. Reclamos que van desde el propio proceso de postulación, adjudicación e instalación, hasta disconformidad con el costo final de la energía calórica que proveen los aparatos que reemplazan a la clásica combustión lenta instalada al interior de las viviendas.

Aun cuando se trata de un caso particular, la historia de la conocida concertista Magdalena Rosas, cuya casa fue seleccionada para el recambio de calefactor, ilustra en parte la problemática implícita en un proceso que recién comienza.

Aunque Magdalena no está disconforme del todo, sí está frustrada con la imposibilidad emergente de materializar la instalación del equipo en su casa, luego que la empresa instaladora descartara su vivienda por no ser apta para el cambio del sistema de calefacción.

“Quiero sugerirle al ministerio de Medio Ambiente que cuando hagan la primera visita chequeen las condiciones mínimas que tiene que tener una casa para que pueda concursar (postular al recambio de calefactores)”, sostuvo Magdalena Rosas, quien piensa que de esta manera se evitaría un gasto inoficioso de recursos humanos y económicos, así como tener que verse obligados a hacer un segundo llamado a postulación, luego de que los primeros seleccionados no alcanzan a cumplir la totalidad de los requisitos. “El proceso de selección está mal hecho”, remarcó Rosas.

Su casa no calificó por tener un sistema donde todos los caños de la vivienda dan a un solo caño, y desde ahí salen por un tubo central; ella tiene una chimenea grande para optimizar el calor. “Tenemos una estufa rocket en la sala, y esta estufa que íbamos a poner del recambio, pero esta no se puede poner en una estufa compartida, tiene que ser independiente.

Relata que luego de inscribirse en el programa fueron a verla, pero que se trató de una evaluación socioeconómica, no de una evaluación técnica de la vivienda. Asegura que cuando fueron a instalar el nuevo calefactor se enteró que no se podía por no cumplir los requisitos técnicos mínimos.

“Pienso que el ministerio del Medio Ambiente tiene que organizarse mejor con el proceso. En la etapa de admisibilidad falta una visita técnica en términos de evaluar los requerimientos que determinen la factibilidad de instalación”, manifestó Magdalena Rosas.

Desde el objetivo de la descontaminación atmósfera de Coyhaique, ella era una muy buena candidata para el recambio, sin embargo, deberá mantener su sistema a leña, insumo que consume a un ritmo de dos a tres metros cúbicos mensuales, además de parafina y briquetas.

“Más que el ahorro de plata, el nuevo calefactor me significaba una enorme comodidad; en invierno tengo que dejar fuego hecho a las tres de la tarde, y con una estufa que se programa me iba a cambiar la vida”, se lamenta, mientras espera confiada que le devuelvan los 30 mil pesos que pagó para postular a un recambio de calefacción que pintaba bien.

Seremi de Medio Ambiente

Tras conocer la situación que vivió la afectada, Diario de Aysén conversó con la seremi de Medio Ambiente Mónica Saldías, quien desde un comienzo se mostró interesada en resolver el caso de Magdalena Rosas, asegurando que los profesionales a cargo del programa, encabezados por Patricio Quinteros, reevaluarán la vivienda y buscarán la mejor solución.

“El proceso es bien acotado –explicó Saldías–, comienza con un llamado a toda la comunidad que vive en la zona saturada de Coyhaique para que postule, luego viene la preselección, donde verificamos si los postulantes han sido beneficiados con anterioridad; tras ello, los técnicos acuden al domicilio a verificar los antecedentes.

-¿En qué consiste la verificación?

-Se evalúan varios requisitos: si hay menores, adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas, y en función de ello se les asigna un determinado puntaje; también se analiza si la vivienda cuenta o no con aislación térmica, aspecto que también es ponderado. También se aplican otros criterios de evaluación, como la discapacidad y el tipo de artefacto usado dentro del hogar que debe ser a leña, que poder la cocina o la estufa.

El programa de recambio –que avanza a razón de 35 instalaciones diarias– implica el retiro del equipo en uso, el que luego es enviado a Temuco para ser chatarrizado, de manera que solo se pueden reemplazar equipos que sean extraíbles, a diferencia de aquellas calefacciones de mampostería que forman parte de la construcción del inmueble (chimeneas).

La seremi del MMA explicó que hasta antes de la entrada en vigencia del nuevo PDA MP 2,5 (aprobado julio 2019) no existía la posibilidad de deshabilitar chimeneas como la descrita. “Para el próximo año se prohíbe que las viviendas utilicen ese tipo de calefacción abierto, porque son los más contaminantes; tampoco se pueden usar durante el período GEC (Gestión de Episodios Críticos), que rige entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de cada año”.

-¿Qué otro tipo de restricciones existen al respecto?

-Los locales comerciales no pueden utilizar calefacción a leña, la misma medida de aplicará a partir del próximo año a los establecimientos educacionales.

En la ocasión, los profesionales del programa destacaron que hasta hoy ninguna vivienda del programa se ha incendiado a causa de alguna falla eléctrica atribuible a la instalación del calefactor, riesgo que se puede evitar asegurándose que la casa cuente con un cable a tierra o un diferencial, cuyo costo de instalación por un tercero no supera los 25 mil pesos. Trabajo que con posterioridad debe ser visado por un técnico de la SEC.

-Seremi, hay quienes piensan que si bien el pellet es más cómodo porque no tienen que picar leña, piensan que calefacciona menos; que es más caro que la leña, y que los equipos requieren mantención, todos aspectos que no serían mencionados en el marco del programa de recambio de calefactores…

-Tenemos estudios comparativos entre el valor de un metro cúbico de leña y valor kilo de pellet, y cuántos metros cuadrados calefacciona cada cual; también evaluamos la parafina y el gas. La diferencia la determina la calidad del aislamiento térmico de la vivienda, de manera que el pellet va a satisfacer de mejor forma la demanda calórica en función del aislamiento térmico, sumado a ello, que se puede regular la temperatura una vez alcanzada la deseada.

“Por ello, dentro de los pilares fundamentales del PDA –comentó Saldías– se encuentra la aislación térmica del inmueble, cuestión que corresponde al Minvu, con el que como ministerio de Medio Ambiente hemos estado colaborando. De ahí salieron una serie de proyectos piloto, como Vivienda Sustentable; también tenemos un convenio con el ministerio para permitir que nuestro programa sea eficiente, para lo cual el recambio tiene que ir asociado al subsidio de aislación térmica estándar PDA, que es el más elevado a nivel país”.

-¿Aquellas viviendas que no cuentan con aislación térmica quedan fuera del programa de recambio?

-No es excluyente. Lo que sí puede suceder es que la persona va a sentir diferencia (respecto a la leña). Por eso recomendamos a los usuarios que hagan la aislación térmica de sus viviendas, o que postulen al subsidio del Minvu.

Para el PDA vigente desde julio de 2019 –referido al material particulado más pequeño, el MP 2,5– en Coyhaique se aumentó la meta del programa de recambio de calefactores a 15 mil unidades en un plazo de ocho años. “Al final de este año, con los 2 mil 500 millones que nos financió el Gore, esperamos superar los seis mil recambios, cuyo objetivo final es alcanzar el 75% de las viviendas de la ciudad”, precisó la seremi.

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