Leo Primero, el programa del Mineduc que incentiva la comprensión lectora en los niños

Yo nunca duermo en el tren

Y sin embargo voy bien                        

¡Este placer de alejarse!

(…)

Luego, el tren al caminar,

Siempre nos hace soñar,

Y casi nos olvidamos

¿Dónde Estamos?

¿Dónde nos bajamos?

Estos maravillosos versos del gran poeta andaluz Antonio Machado (El tren, 1912) ya forman parte de la memoria emotiva de los pequeños alumnos de primero básico de la Escuela Baquedano de Coyhaique. Aunque muchos de ellos tal vez jamás hayan subido a un tren, gracias a ese ejercicio tenaz de la poesía que consigue invadir la memoria, recorriendo los meandros de la imaginación inagotable de la infancia, sí han palpado esa sensación, sí han sentido el sonido del tren en sus sueños, y más de alguno al despertar se habrá preguntado en qué lugar estuvo anoche, o si acaso su sueño fue tan maravilloso que olvidó dónde bajar.

De acuerdo al informe Education at a Glance –que realiza todos los años la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)– Chile presenta una población adulta con los más bajos índices de hábitos y comprensión lectora, ubicándose en el último puesto de los 31 países analizados. Como consecuencia de ello, los niños demuestran un bajo nivel de lectura, por lo que el ministerio de Educación implementó a nivel nacional el Programa Leo Primero, iniciativa que fue destacada por la OCDE.

El Plan de Lectura Leo Primero fue lanzado en noviembre de 2018 con el propósito de que todos los niños aprendan a leer en primero básico y forma parte del plan «Aprender a Tiempo», compromiso del Gobierno para que los niños adquieran siete habilidades básicas al pasar a tercero básico: leer comprensivamente y escribir frases breves; sumar y restar; desarrollar pensamiento creativo y capacidad de expresar ideas oralmente; uso responsable de la tecnología acorde a su edad; identificar sus emociones y desarrollar el autocuidado; valorar asistencia como un hábito fundamental para su progreso académico; y respetar al profesor (a) y a sus compañeros.

A través del Leo Primero, más de 5.684 comunidades educativas han recibido material para el aprendizaje de la lectura comprensiva, el cual incluye textos escolares, guía para el docente, libros para la biblioteca de aula, láminas para lectura en voz alta, diplomas de reconocimiento y una plataforma que permite evaluar la evolución de cada niño en los objetivos de aprendizaje.

Durante este mes y a lo largo de Chile se desarrollan actividades en distintos establecimientos educacionales para reconocer a los niños de primero básico que aprendieron a leer al 31 de julio y que son parte del programa Leo Primero.

“Estamos aquí para homenajear a todos estos niños lectores que consiguieron el objetivo de leer antes del 31 de julio; la idea es que este establecimiento sea relevado por tener un 90% de lectores a nivel nacional”, sostuvo la seremi (s) de Educación Laura Ramos Olivares, durante su visita a la Escuela Baquedano, donde entregó un reconocimiento a los alumnos de primer año básico por los logros alcanzados en el desarrollo dela iniciativa ministerial, oportunidad en que los educandos compartieron lecturas grupales e individuales.

El Plan Leo Primero ha logrado un alcance cercano a 186 mil estudiantes en todo el país y a más de 6.500 profesores durante 2019, lo que ha permitido que los niños y niñas que asisten a la educación pública aprendan con igualdad de oportunidades y puedan enfrentar de forma exitosa los desafíos para cursos futuros. En la región de Aysén se espera que sean mil 815 alumnos de primer año básico los que logren alcanzar el nivel de lectura que necesitan.

Experiencia con niños de Escuela Baquedano

“El método que se está implementando Leo Primero –explicó Daniela Sáez, profesora jefe del Primer Año B de la Escuela Baquedano– es un método integrado que refuerza mucha la comprensión lectora y la conciencia fonológica; en mi curso había muchos problemas fonológicos, y gracias a este plan los niños han aprendido a leer”, propósito que con su colega Gloria Gómez a cargo del Primer Año A, han complementado con material adicional, tanto de lectura como de escritura.

“Gracias a ello, más el libro que los niños trabajan, han ido avanzando y adquiriendo este proceso de lectura inicial”, trabajo que se hace durante toda la semana. “Leo Primero viene por clases con sus lecturas respectivas; los viernes practicamos lectura fluida, que requiere un poquito de más tiempo”

Respecto a la evaluación, la profesora Sáez reconoce la participación que han tenido los padres en el proceso, en especial en la parte oral; también en la creación de textos, necesaria para encantar a los niños con el mundo de la literatura. Los tipos de evaluación han sido diversos: orales, escritos, visuales.

“A través de este plan los niños hoy conocen diferentes tipos de textos, como carta, texto informativo, cuento, poesía; quiero destacar las lectura que trae Leo Primero, han sido muy interesantes para los niños, quienes se han motivado mucho”.

Según los resultados del Estudio Nacional de Lectura 2017, desde 2012 existe un estancamiento en los alumnos de segundo año básico, y solo el 38,3% de los estudiantes tiene un nivel adecuado. Además, el Simce 2017 para alumnos de 4° básico arroja que el 58% de los alumnos mantiene un nivel insuficiente y elemental en lectura comprensiva.

Related posts