“El hombre del futuro” en Coyhaique de la mano de su protagonista José Soza

Por Patricio Aaraya

Pocas veces nuestra Patagonia sirve de locación para una película, y mucho más raro aún es escuchar en el cine referencias directas a lugares como Cochrane, Tortel, Coyhaique, Queulat; mucho más común es escuchar de otros sitios, como Santiago o Nueva York. Por ello la importancia del film El hombre del futuro, una historia narrada, filmada y vivida en plena Carretera Austral.

Su protagonista José Soza (Talca, 1946) llegó este martes 10 a Coyhaique para asistir en el Centro Cultural de la ciudad al visionado de la ópera prima de Felipe Ríos Fuentes, un director que tiene la mitad de su edad.

El hombre del futuro –un largometraje de la productora Quijote Films y Sagrado Films en co-producción con Unión de los Ríos de Argentina– está rodado entre Cochrane y Villa O’Higgins y da cuenta de la historia de Michelsen, un solitario camionero que obligado a jubilar inicia un último viaje a bordo de su camión transportando ganado ovino hacia el sur, destino donde pretende reencontrarse con su hija Elena (Antonia Giesen) a quien ha dejado de ver hace más de 15 años.

En la que estima bien podría ser la última etapa de su vida, Michelsen quiere estar en paz con su pasado, reconciliándose con su propia vida, hurgando en sus culpas y temores. Un viaje a bordo de un camión cargado de emociones y ovejas que recorre la belleza del paisaje patagón, un escenario tan familiar para los habitantes de nuestra región, pero tan extraño para el resto de los chilenos, a quienes a veces no les queda sino imaginar cómo es que se vive por estos lados; un lugar extremo del mundo donde las cosas tienen su ritmo y su valoración.

Todo ello queda plasmado en El hombre del futuro. Su director Felipe Ríos relata que rodó en la Patagonia porque le interesaba mucho plasmar la sensación de estar viajando. “Filmamos mucho en interiores de camiones en movimiento en rutas difíciles, caminos peligrosos y con un clima extremo. Todo eso nos dio una capa muy interesante que es la experiencia completa del proceso desde el rodaje, estar en contacto con la naturaleza y entender que nosotros no tenemos el control. En la película se refleja que la naturaleza tiene su propio tiempo”.

Pero la elección del actor José Soza no fue al azar. Ríos asegura que buscaba a alguien que fuera capaz de comunicar el silencio a través de sus ojos. “Aquí en la Patagonia el silencio tiene un valor y una dimensión diferentes”. Explica que además la propia historia de vida de José Soza –a quien despidieron de TVN después de 30 años de exitosa carrera– es la de un sobreviviente, la de un héroe, de manera que ella se condice con una épica austral como la que le que narró Roberto Recabal (alcalde de O’Higgins) de su época de camionero. “Fui integrando en el guión la biografía de José Soza de manera que su personaje (Michelsen) le hiciera sentido y lo pudiera conectar con su memoria emotiva”. 

El largometraje trata de un hombre mayor al que no le queda mucho tiempo de vida –explica su director– “De ahí viene el nombre. Es un hombre que ya no tiene más futuro, un hombre que ya no puede postergar más y que se tiene que hacer cargo de enfrentar sus conflictos que viene guardándose hace mucho tiempo”.

“Es una invitación a reflexionar haciendo un viaje interior y también a poder maravillarse con ambientes y cinematografía en un territorio muy desconocido como lo es la Patagonia chilena; tiene toda una atmósfera muy especial y gente que tiene una forma de ver la vida muy diferente a la nuestra”, concluye.

La película que también cuenta con las actuaciones de Roberto Farías, Amparo Noguera, Giannina Fruttero y la argentina María Alche participará en la Competencia internacional de la próxima edición de SANFIC. En junio el largometraje participó en Selección Oficial de Competencia del Festival Karlovy Vary uno de los más prestigiosos de Europa y donde Antonia Giesen fue galardonada con el premio ‘Mención especial del jurado artista revelación’.

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