Prioridad de Baja Importancia.

A los políticos y a influyentes del poder económico les importa poco la educación -salvo la de sus hijos-, un auténtico oxímoron; la priorizan pero no les importa. Eso de preparar para la era digital y los requerimientos educativos del siglo XXI es sólo discursivo, adiestrar para el trabajo y el consumo es el discreto propósito.

De esta matriz surge la Jornada Escolar Completa, El Crédito con Aval del Estado, la contingente Aula Segura. Escasa preocupación por la formación docente, por implementar más allá de modas pedagógicas (aprender a aprender; currículum por competencias), una efectiva preocupación por los aprendizajes de los estudiantes y su desarrollo personal. Mejoramos en infraestructura, conexión a internet, incrementamos cobertura y los resultados siguen siendo desalentadores. Pagar por calidad no alcanza, calidad que si es valorada en función de pruebas estandarizadas internacionales nos deja mal rankeados. Somos en la OCDE uno de los países más segregados, altamente desigual, nos conformamos con ser los mejores del barrio pero sí de ampliar la mirada se trata, en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (Prueba PISA), el decil mas privilegiado -particular pagado-, obtiene rendimientos similares al decil menos aventajado de Singapur. Cerrar la brecha educacional con el país asiático nos costaría 32 años.

El exministro Francisco Vidal planteaba en una entrevista respecto de la PSU, que era un instrumento muy democrático porque Pedro, Juan y Diego (Liceo en Cerro Navia, Instituto Nacional o The Grange School), con goma y lápiz, eran iguales. Cuántos hacedores de política, ministros y/o técnicos, ponderan los efectos del capital cultural y la desigual cobertura curricular y no se quedan en ilusiones ópticas como Vidal. Los sofismas de moda les sirven a los creativos para promover sus genialidades a punta de eslóganes: “nivelar la cancha”; “poner patines”. Ideología transversal la subsidiariedad mercantilizada; de Lagos a Cubillos seguro piensan lo mismo en muchos aspectos, aunque se muestren distintos. Del MOP a Educación o del Ministerio del Medio Ambiente, da lo mismo; el encargo, no desinstalar segregación y lucro. Normalizamos intereses de minoría, internalizándolos como necesidades nuestras, la fallida desmunicipalización una muestra de aquello; los caciques locales se negaron a perder presupuesto e influencia.

La educación pública en los últimos 30 años ha perdido 40% de participación, no evidenciando el sector particular subvencionado mejor rendimiento. El profesor Patricio Meller nos recuerda habernos quedado en la educación repetitiva, memorística y en la resolución de problemas conocidos. Hacer opcional Historia y Educación Física, so pretexto de libertad para gestionar, es institucionalizar la mediocridad y favorecer una sociedad cada vez menos consciente. Los países de la OCDE tienen en promedio 82% de escuelas públicas, Chile 37%; comprensión lectora un problema, el 80% de nuestra población no entiende lo que lee. Esta realidad, salvo excepciones, a pocos le importa.

Roberto Bravo Galleguillos.

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