Salud mental

Siempre se ha dicho que la salud mental es el pariente pobre del sistema de Salud Pública en Chile y otras partes del mundo. En el país, donde todas las políticas relacionadas a salud, se han preocupado más por el estado físico de las personas y su amplia gama de atenciones, más no por tratar el bienestar mental de quienes necesitan a gritos que se aborde esta situación que pasa a convertirse al menos en nuestra propia región, en un problema difícil y que se ha escapado de las manos en distintos rangos de edad; debe prestarse atención. Para nadie es un secreto que la salud mental en Aysén no se ha trabajado como debiera, y eso se demuestra en la falta de dispositivos, recursos para programas que aborden tratamientos para las personas desde la infancia, la adolescencia, y hasta la adultez. Vemos cómo más allá de que ahora existan algunas residencias para niños, y también para adultos, la protección se orienta más al hecho de brindar un techo donde vivir, pero los procesos a fondo para atacar los problemas de fondo pasan a un segundo y tercer plano, muchas veces por el factor económico, el que siempre será un impedimento para reconocer que la salud mental es un área sumamente importante y que de forma urgente necesita la atención que el Estado no le ha brindado por varios años. En diferentes oportunidades, diversos reportajes nos han demostrado por ejemplo cuánto padecen las personas por conseguir atenciones con especialistas, las que se acotan a media hora de consulta cada cierto tiempo; o sin ir muy lejos, Puerto Aysén, nos recuerda cada vez que existe una lamentable taza de suicidios en jóvenes y adultos, quienes en algún momento han solicitado con voz baja la esperada ayuda, que por falta de dedicación en protocolos no se ha podido dar con eficacia. En nuestro medio estuvo el presidente de Antrase para hablar sobre el tema de los niños protegidos por el Estado a través del Sename y nuevamente el tema de salud mental sale a relucir debido a sus falencias, las que no se deben permitir. Se habló de un nuevo dispositivo encargado de brindar contención a aquellos menores que han vivido situaciones difíciles, sin embargo, también podemos externalizar el tema para todo tipo de usuario; siendo que en Aysén existe la enorme necesidad de contar con más profesionales en el área de la salud mental. Si bien es cierto ya existe un Cosam, no es suficiente. Hay mucho trabajo por hacer, las estadísticas negativas no pueden seguir golpeándonos en el rostro sobre el número de suicidios por ejemplo. Es tiempo de invertir en el bienestar mental de la sociedad, no todo son obras, infraestructura, hay temas que están más al debe en esta zona y deben ser mirados por la autoridad con prontitud.

Related posts