EL MEJOR LADO EL MURO

ORLANDO BAESLER HEGER              

           Todo aquel gobierno que cede ante las demasiado atractivas tentaciones del populismo termina empujando a su país hacia la bancarrota y retrocediendo en el tiempo al insistir en entregar a la ciudadanía beneficios y privilegios que el país no está en condiciones de costear y que finalmente perjudicarán gravemente a aquellos que una vez enarbolaron banderas de apoyo a regímenes que en forma irresponsable dilapidaron los recursos fiscales con muy equivocados cálculos electorales.

        Son muchos los ejemplos que la historia nos entrega al respecto y solo es necesario observar como el gobierno argentino efectúa esfuerzos desesperados por arreglar el desastre social y la gigantesca deuda financiera que sucesivos gobiernos peronistas ocasionaron en un país que otrora liderara el crecimiento no solo en América Latina sino que a nivel mundial. Miles de subsidios, subvenciones, bonos, regalías y gratuidades terminaron por arruinar a un país tan poderoso como Argentina que sin lugar a dudas demorará muchos años en recuperarse ya que resulta difícil para cualquier gobierno intentar quitar beneficios que la gente considera “conquistas sociales” pero que realmente representan la irresponsabilidad de políticos que actuaron pensando en su propio beneficio y no en un bienestar sostenido de la Nación.

        Venezuela es un caso extremo de la negligencia e irresponsabilidad política ya que mientras la gente come de la basura y se abastece de aguas en los ríos, los combustibles se entregan en forma gratuita y el dinero nacional no tiene ningún valor.

         Generalmente los culpables de estos verdaderos genocidios sociales terminan suicidándose o dándose a la fuga para no responder de sus crímenes, dejando sus países en el más absoluto desamparo o entregados a coaliciones internacionales. De hecho en Venezuela Rusia y Estados Unidos están en conversaciones para ver cómo repartirse sus riquezas lo cual recuerda como los aliados, tras la Segunda guerra mundial se repartieron Alemania.

       Es de esperar que Venezuela no tenga el destino de Alemania tras la guerra ya que puede incluso llegar a dividirse en dos naciones separadas por muros y alambradas con los resultados que todos conocemos, separando a familias y destruyendo la convivencia y la armonía social que constituye la base del desarrollo de los países.

    En todo caso y gracias a los ejemplos históricos recientes, de producirse esta no deseada separación, la gente sabe perfectamente cuál sería el mejor lado del muro.

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