Energía en Marcha

Juan Luis Amenábar / Seremi de Energía

Durante el 2018 el sector energético progresó de manera importante a nivel nacional, tanto así que la inversión energética del país representó el 21% de la inversión total, superando los US$3.100 millones, con lo que quedó en tercer lugar como sector productivo tras la minería y las obras públicas. Para el 2019, la Corporación de Bienes de Capital estima que el sector energético verá incrementada su participación del 21% al 23%, quedando solo detrás del sector minero.

        De esta forma, como Ministerio de Energía nos hemos planteado continuar avanzando en la “Ruta Energética 2018-2022, liderando la modernización con sello ciudadano”, que es nuestra carta de navegación durante los cuatro años de gobierno del presidente Sebastián Piñera. Esta Ruta, por cierto, ya cuenta con importantes logros en sus 11 Mega Compromisos y siete ejes estratégicos: modernización energética; energía con sello social; desarrollo energético; energía baja en emisiones; transporte eficiente –electromovilidad-; eficiencia energética; y educación energética. Mucho de ello tiene directa relación con lo planteado en la recientemente aprobada Política Energética Regional para Aysén, de manera unánime en el último CORE del 2018.

        Parte del trabajo que impulsaremos este año, estará dado por la modernización en materia de regulación y normativa, de manera de poder responder tanto a las condiciones actuales del mercado, como también a las innovaciones tecnológicas que se generan día a día. Parte de este mismo trabajo será traer a nuestra región propuestas exitosas en materia de descontaminación, para poder replicar con éxito cambios de fondo que, si bien tomarán algún tiempo en ejecutarse al ser procesos que hay que estudiar y ejecutar muy bien, son los que se requieren para mover la aguja en esta materia.

        De la mano de lo anterior, abordaremos el estado actual del segmento de distribución de energía eléctrica en nuestro país. Trabajaremos también en un proyecto de Ley de Flexibilidad, el cual introducirá modificaciones a la Ley General de Servicios Eléctricos sobre la base de los siguientes ejes: desarrollo y operación eficiente, segura y sostenible del sistema; identificar y asignar de manera eficiente los costos y beneficios del sistema; y posibilitar la incorporación al mercado de nuevas tecnologías y soluciones, tales como el almacenamiento para la Generación en base a ERNC.

        Otro de los focos tiene que ver con nuestro compromiso de avanzar en regular los biocombustibles sólidos, estableciendo estándares de calidad e institucionalidad definida, para enfrentar los problemas asociados a su mal uso y dar formalidad a este mercado. Es por ello, que ingresaremos un proyecto de Ley en los próximos meses al Congreso para tal efecto. Declarar la leña como un biocombustible sólido nos permitirá estandarizar, regular y fiscalizar la leña para su mejor uso, materia muy atingente en las localidades más pobladas de nuestra región.

        Creemos que para poder alcanzar los ambiciosos desafíos que nos hemos planteado, debemos continuar mirando hacia adelante y por sobre todo, situar a las personas en el centro de nuestro quehacer, para que de esta forma la modernización energética llegue a todos.

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