Desafíos para Aysén 2019

Es motivante saber que se viene un nuevo año y eso es una oportunidad inmensa. Para cada uno de nosotros y desde el espacio que nos convoca la vida misma. La región de Aysén es una tierra de oportunidades y muchos lo saben porque lo han aprendido de sus abuelos, pioneros o quienes en el tiempo reciente han llegado a trabajar y han decidido quedarse.

Aysén es una tierra encantadoramente desafiante, desde el enfrentamiento a lo geográfico, al clima que sabe ocupar el cargo de jefe, hasta las necesidades que se transforman, dependiendo del inventor, en oportunidades exquisitas.

Hemos visto como en el último tiempo se han creado productos forestales, no forestales, alimenticios, gourmet e incluso brebajes que iniciaron su periplo por el mundo, intentando conquistar a los paladares y comensales de todo el planeta.

Esta tierra austral, esculpida por vientos caprichosos y caminos inconclusos es fértil en creatividad. Tenemos una cultura musical maravillosa, una cocina tímida pero exquisita y secretos campesinos aún por descubrir.

El Aysén del siglo pasado y el actual deberán afrontar juntos el futuro que se avecina y que se muestra coqueto en el horizonte.

Tenemos a nivel regional muchos desafíos este 2019, muy próximo a un número más atractivo como el año 2020 y que para algunos es una meta con varios logros por cumplir, pero, un año antes del 2020 hay que resolver de manera definitiva algunas cosas o empezar seriamente a encaminarse en el término de otras.

Descontaminar Coyhaique y probablemente Puerto Aysén debe ser prioridad para todos nosotros, no solo de las autoridades que deben encaminar las políticas medioambientales, también con nuestra responsabilidad como ciudadanos sensatos con nuestro entorno.

Descontaminar nuestra capital es fundamental para avanzar en el desarrollo regional. Es que no tendremos un turismo de nivel mundial si somos una ciudad contaminada desde el aire. Muy vinculada a estas problemáticas está el desarrollo de la política regional de energía, ampliamente trabajada en años anteriores y que este Gobierno debe asumir con altura de miras y sin egoísmo político.

Con una matriz energética medioambiental inteligente, con un plan de descontaminación más osado, lejos de la burocracia y con el compromiso real de todos los actores involucrados, pero por sobre todo, que responda honestamente cómo, cuándo, cuánto va a costar y los beneficios que significa para el medioambiente, el desarrollo del turismo, pero más importante aún, la salud de los ayseninos.

En términos de prioridades y desafíos para Aysén en el 2019, se debe descontaminar Coyhaique. El 2018 fue un año pobre en este sentido, con luces demasiado individuales y con una pobre orquestación para llegar al objetivo.

Reconocemos que hay más temas relevantes, pero partamos por cuidarnos, por cuidar la salud de la gente.

Bienvenidos los desafíos del 2019.

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